Virgen de la Oliva



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Escultura de bulto redondo, en madera de cedro policromada y estofada. Data del año 1.596, y es propiedad de la Hermandad de la Oliva en virtud de las escrituras de su encargo y hechura efectuada por el que fuera Hermano Mayor de la cofradía en aquella época D. Lorenzo Patiño Fernández, presbítero de nuestra Villa, que fue encargada y contratada al ilustre imaginero sevillano D. Martín Alonso de Mesa y Villavicienso. Documentación conseguida por el historiador local D. Rafael Vite Fernández tras una larga investigación sobre la misma.
Como se puede ver, este es el bien más preciado que tiene la Hermandad, no sólo por el valor sentimental, espiritual, devocional y religioso que todos los vejeriegos, de generación en generación le hemos profesado a esta Santísima Virgen, sino por el valor histórico y artístico de esta bella Imagen de la Virgen María, que tiene más de Cuatrocientos años.
Imagen de Nuestra Se├▒ora Virgen de la OlivaLa Imagen de la Virgen de la Oliva, nuestra Patrona, nos muestra una elegancia monumental y una gran belleza clásica.  Se nos presenta erguida, con sobria figura, gesto  grave y sereno no exento de dulzura,  que nos trasmite la responsabilidad  de llevar sobre su brazo izquierdo al Hijo de Dios, mientras simultáneamente sujeta con la mano derecha un Ramo de Olivo, el símbolo más antiguo de la historia de la humanidad,  que representa el emblema de la paz y de la vida.
El rostro joven de la Virgen muestra un tipo facial idealizado con facciones  geometrizadas y regulares en ancho óvalo sobre fuerte cuello y sin excesivos pormenores anatómicos, propio del Estilo Renacentista.
La disposición y tratamiento del cabello lo resuelve Martín Alonso de Mesa, en perfecta simetría, peinado con raya al medio, colgando a un lado y otros dos mechones unidos en característico pico sobre la frente, que enmarcan el rostro de la Virgen.
Bajo el elegante ropaje, - compuesto por toca marfileña símbolo de pureza y virginidad que le cubre casi todo el cabello, la túnica dorada y manto azul ultramar, color que simboliza el duelo por la muerte de su hijo. - se adivina el quiebro mesurado del contrapposto en el que la imagen flexiona ligeramente su pie derecho mientras sustenta todo su peso sobre la pierna izquierda, creando un ligero movimiento.
La rotundidez de la figura infantil y el gesto grandilocuente del brazo derecho de María, en cuya mano exhibe el Ramo del Olivo, ratifican el tono enérgico, arrogante y decidido de la imagen.
Nuestra Señora la Virgen de la Oliva dirige su mirada hacia su pueblo, para interceder por él ante su Hijo  quien con su pequeña mano derecha nos bendice mientras sostiene un pequeño pajarito, que quizás pudiera simbolizar la fragilidad de las almas, en su mano izquierda.
“MADRE ABOGADA Y OLIVA, DANOS UNGÜENTO DE CARIDAD DANOS LA PAZ Y AQUEL GOZO QUE SOLO DE DIOS VIENEN, QUE SEAMOS CAPACES DE SER BUENOS Y ABIERTOS A LOS DEMÁS, QUE PISEMOS CON LIMPIEZA LOS CAMINOS DE LA VIDA.
“MADRE ABOGADA Y OLIVA, QUE CUBIERTOS CON TU MANTO CREZCAMOS EN SANTIDAD, Y CON ESTE AMOR DE HIJO SINTAMOS TUS MANOS ENTRE LAS NUESTRAS, EN LA QUE TU PONGAS CON AMOR DE MADRE EL DON DE LA ETERNIDAD.
(Oración a la Virgen.  D. Antonio Ceballos Atienza, Obispo de Cádiz y Ceuta. Año 2002)
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